Factoring sin recurso y con recurso

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El factoring consiste en una transmisión o cesión de derecho de cobro, es una modalidad financiera que las empresas utilizan para adelantar la gestión de cobros.

El factoring consiste en que una empresa le concede a un banco o a entidades financieras que realizan el servicio de factoring, el derecho de cobrar sus facturas, es decir el banco es quien gestiona el cobro de las facturas de la empresa, adelantando el importe de la misma en el momento que es emitida.

FACTORING SIN Y CON RECURSO

Dentro de los servicios que se pueden destacar que posee el factoring está la gestión de cobros, análisis de los deudores y en el caso oportuno el factoring sin recurso es decir la cobertura de insolvencia.

Cualquier empresa que genere créditos comerciales puede utilizar el factoring, está destinado a todo tipo de empresa. La operación del factoring está formada por el cedente que en algunos caso se le conoce como el cliente, el deudor que son los que deben de pagar los créditos comerciales y el factor que es el banco u otra entidad financiera que preste servicios de factoring.

El factoring tiene dos tipos de modalidades principales de las cuales siempre se hablan ya que son las más comunes, que son el factoring con recurso y el factoring sin recurso.En las operaciones en que el cliente responde por la solvencia o la capacidad monetaria del deudor se le conoce como factoring con recurso.

Las ventajas del factoring con recurso son, la posibilidad que tiene la empresa de conseguir financiación de los importes de los créditos otorgados, incrementa la gestión de cobro de la empresa, no modifica la forma de pago de los clientes ya que pueden seguir gestionando los pagos a través de pagarés y facturas.

En cuanto al factoring sin recurso, es una modalidad en la que la que la entidad financiera o el banco se responsabiliza del riesgo de insolvencia del deudor, es decir que si la empresa incurre en el impago del cedente, el riesgo lo asume el banco o la entidad financiera que preste el servicio de factoring.

Es totalmente opuesto al factoring con recurso, porque en este caso la empresa no se hace responsable de los impagos o insolvencias que puedan ocurrir.

Las ventajas principales del factoring sin recurso son la facilidad de financiación flexible, la posibilidad de cubrir los riesgos de insolvencia por parte de los clientes, reducción de información contable.

Y por supuesto ya que el factoring sin recurso acepta el riesgo total de impagos, la empresa que lo contrate se desvincula totalmente de las posibles multas o sanciones que puedan ocurrir a causa de impagos o insolvencia.

El factoring sin recurso es el que se utiliza comúnmente en España, en general el factoring es una modalidad de financiación a corto plazo, que aunque cualquier empresa pueda contratar el servicio por lo general es más popular en las pequeñas y medianas empresas es decir en las PYMES.

Las desventajas que presenta el factoring en general es que no es una forma de financiación a largo plazo, el banco o la entidad financiera que ofrece el servicio de factoring en ocasione puede adquirir las cuentas por cobrar que quieran por lo que la selección depende del carácter de plazo o importes de la misma.

A modo de conclusión podemos decir que la la mayor diferencia entre el factoring con recursos y el factoring sin recurso, es que en el caso del factoring sin recurso la entidad financiera asume el riesgo de insolvencia o impagos por parte del deudor y en el factoring con recurso el banco o la entidad financiera no asume el riesgo de impago o insolvencia y puede reclamar la deuda al cliente.


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